Tawfiq Zaiad: Símbolo del arte y la resistencia

La historia de Tawfiq Zaiad es una historia inspiradora. Este hombre, nacido el 7 de Mayo de 1929 en Nazaret, Palestina, constituye un ejemplo de compromiso con un propósito de vida claro: una vocación de servicio por la libertad, justicia y respeto a su pueblo oprimido. Constituye un ejemplo de valentía para afrontar y superar los trágicos desafíos que sus opresores pusieron en su camino en un fallido intento por detenerlo, que a pesar de las catástrofes vividas, la injusticia y las frustraciones, jamás agachó su cabeza, detuvo su andar, ni arrió sus banderas, mucho menos sus principios.

“…Yo no fui un débil en mi país
y no me encogí de hombros
me planté frente a la cara de mi opresor
huérfano, desnudo, y descalzo.
Lleve mi sangre sobre las palmas de mis manos
y no puse de luto mis banderas
y protegí la hierba sobre las tumbas de mis ancestros”

Caracterizado por su estilo directo en sus poesías y su perseverancia en su huella política, sirvió a su pueblo con honradez e integridad hasta el último de sus días, del cual hoy se cumplen 25 años. Persistente en su acción, fue electo 6 veces alcalde de Nazaret, ciudad emblema de los palestinos que lograron sobrevivir al genocidio, la limpieza étnica y la expulsión de los nativos en el principio de la Nakba, la catástrofe llevada a cabo por los invasores sionistas. No solo logró resistir y sobrevivir a la conquista sionista, sino que además logró permanecer en sus tierras que a punta de armas (principalmente norteamericanas) cayeron en manos del nuevo enclave colonial creado por el Reino Unido para dominar la región que pasó a la historia como Estado de Israel. Pero a este gran poeta, líder político, revolucionario, médico, literato, traductor y comerciante, jamás lo pudieron dominar, ni frenar, ni tampoco expulsar, ni con las más novedosas armas de la industria beligerante israelí, ni las importadas de Estados Unidos. Tampoco pudieron prohibirle el regreso a su amada tierra luego de ir a estudiar literatura a la Unión Soviética. Aún a 25 años de su partida sigue siendo uno de los principales símbolos y fiel representante de los palestinos que permanecieron en Israel (palestinos israelíes). Se ganó el apodo deالباقي “Al Baqui” que significa «el que permanece», concepto crucial para los palestinos que pasaron a ser ciudadanos isrealíes luego de la Nakba. Hoy, constituyen más de un 20% de la población israelí y sufren las consecuencias discriminatorias del sistema de Apartheid Israelí.

Su primera prueba

Dedicó su vida a servir a su pueblo, jamás se dejó corromper, ni atemorizar por sus opresores, siempre fue firme en sus principios y congruente en su acción aún de niño.

En 1936 cuando estalló la Gran Revolución Palestina por la independencia de su país de la dominación y opresión británica, participó de ella todo el pueblo palestino, tanto de los campos como de las ciudades, y en su Nazaret natal su padre Al-Amín Zayyad (se pronuncia Zaiad), fue uno de los revolucionarios que se levantaron por la liberación de su patria. Fue capturado y aprisionado por la ocupación británica. Tawfiq tenía 7 años y allí la vida lo puso frente a su primer gran desafío de integridad: todos los mediodías iba a la prisión a llevarle el almuerzo a su padre. Un general británico constantemente trataba de convencerlo de que delate donde guardaba el fusil su padre. A pesar de los diversos intentos de persuasión del militar al niño, empleando a veces palabras dulces, otras veces sobornos de dinero, amenazas e incluso golpes, todo fue en vano ya que el niño jamás, ni por miedo, ni dinero, delató a su padre revolucionario recluido en la prisión británica.

Su vida y obra

Incorruptible desde niño, después de la Nakba, a sus 19 años se unió al Rakah, el Partido Comunista israelí, desde el cual luchó por los derechos de su pueblo frente al robo sistemático de tierras y los ataques de extremistas sionistas.

Sus obras se enraizaron en lo más profundo del corazón del pueblo palestino y se extendieron por el fértil terreno de la cultura árabe. A pesar de los intentos de arrancarlo de raíz y de borrarlo de la historia por parte del Apartheid israelí, su obra al igual que su ejemplo y su vida, sobrevivió y permaneció una vez más enraizado en su amada tierra de Nazaret, en Palestina actualmente ocupada.

Sus poesías se convirtieron en canciones que se cantan en el mundo, su legado sigue vivo y sigue su transitar libertario en camino a su destino, la total autodeterminación y respeto a su pueblo.

“Pueblo mío, bastón de incienso
Eres lo más valioso que en mi alma tengo
Ciertamente permaneceremos firmes al juramento…”

Su mensaje es un llamado a la unión, la acción colectiva, y el compromiso social. Su tono fue firme, valiente y seguro. Sus poesías, la manifestación de su amor, entrega, calidez y generosidad.

«Los convoco…
Estrecho vuestras manos
Beso la tierra debajo de vuestros zapatos
Y digo: os rescato
Os regalo la luz de mis ojos
Y el calor de mi corazón os doy
Pues las tragedias que vivo
Forma parte de vuestra tragedia
Los convoco.
Estrecho vuestras manos…”
Poesía «Los Convoco»

Llevó una vida difícil como todos los ciudadanos de palestino en Israel, y luchó por torcer esa situación. Militó en el Frente Democrático por la Paz y la Equidad (Partido Comunista israelí), como su colega Mahmud Darwish. Afrontó la prisión, la prisión domiciliaria y la tortura incontables veces. Pero a pesar de todo, siempre se mantuvo firme y jamás se doblegó ante el Apartheid que lo perseguía.

“…No aceptaremos la tortura de la celda
Ni las cadenas de la injusticia, ni sus barrotes
Ni el hambre, ni las privaciones
A menos que sea para desamarrar las ataduras de la Luna crucificada
Y devolverte a ti cada derecho robado…”

Su congruencia, perseverancia y persistencia lo llevaron al poder como Alcalde de su pueblo natal y lo gobernó con honradez, pasión y entrega hasta su partida de este mundo el 5 de Julio 1994. Aún siendo Alcalde de Nazaret recibió muchos ataques a su casa que fue varias veces incendiada por fundamentalistas sionistas, pero el persistente y resistente líder árabe de corazón sincero permaneció.

“…Soy prisionero del amor por la cerca de mi casa
Por el rocío… por las frágiles azucenas
Yo permanezco
Y no podrán forzarme ni todas mis cruces
Yo permanezco
Para tomarlos, tomarlos, y tomarlos
En mi seno
Con mis dientes
Defenderé cada pulgada del suelo de mi patria
Con mis dientes”

A 25 años de su paso a la eternidad honramos a este ícono del folklore palestino, líder de la resistencia cultural, pacífica y política. Siempre será recordado por liderar la trágica y heroica huelga del 30 de Marzo de 1976 que quedó grabada en la historia de su país como “El día de la tierra palestina” يوم الأرض الفلسطيني. Hoy, el día de la Tierra es una manifestación mundial. Ya no solo se conmemora en Palestina, sino en todas partes del mundo por las colectividades palestinas, incluso en los lugares donde está prohibido conmemorarlas, como Israel.

Hoy, desde la eternidad, “Baqy” Tawfiq Zaiad, nos vuelve a convocar para unirnos y construir un mundo más rico culturalmente, más justo, con libertad, paz, respeto e igualdad. Desde el Club de la Cultura Árabe nos honramos en dedicar la 4ta Edición del Encuentro de Poesía Árabe en su homenaje. La misma será llevada a cabo el sábado 5 de Octubre en la Embajada del Estado de Palestina en Buenos Aires.

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