Fue imprescindible
viajar…
En el tren de la tristeza.
La hora
golpea
el rostro de la eternidad.
Los carros del otoño
arrastran
el futuro.
Partimos
cuando el Sol del mediodìa
estaba sin historia…
y el feto del mañana
se formaba
a la inversa.
Nuestro tren,
sin estación…
se descarriló
hacia
la aguja negra.
Bestias
de colmillos rugientes
ocupaban las casas.
Rojo, será
el color del retorno!